Traducir a inglés británico o inglés americano

Tal vez sería entrar en una controversia demasiado profunda si el propósito de este artículo fuese analizar porqué el idioma inglés se ha convertido en el idioma preponderante en el mundo de los negocios, la economía y la ciencia hoy en día como no lo hacía otro idioma posiblemente desde los tiempos del Imperio Romano en Europa.

Elegir si vamos a traducir a inglés británico o inglés americano no es una decisión menor cuando vayamos a traducir nuestra documentación. Se trata de una elección que afecta a cómo nos percibirá nuestra audiencia. Si anteriormente fue el francés el idioma de la diplomacia y la cultura a lo largo del siglo XIX y el primer tercero del siglo XX, como antes lo fue el español, la supremacía del inglés es todavía mayor debido a la interconexión de las comunicaciones después de la II Guerra Mundial. 

Tanto Estados Unidos como Inglaterra beben de una historia evangelizadora que dataría de los tiempos en los que el protestantismo y particularmente el puritanismo se asentó en las Islas Británicas como decisión política y acabó entroncado con él influenciando irremediablemente los valores sociales y políticos.

Desde el siglo XVII, en la cultura anglosajona y particularmente la británica, se han fundido el sentimiento nacional con la religión (anglicana, protestante en general y otras denominaciones en EE.UU.) y el idioma como señas de identidad y, en ocasiones, de superioridad frente a otras naciones. Es cierto que los británicos han dejado su impronta en todos los países que fueron sus colonias y que, con la excepción de Canadá, toman el inglés británico como modelo de escritura.

Mientras que los países colonizados del subcontinente indio y Hong Kong llegan a tomar el modelo de acento inglés como estándar, los países que recibieron colonos británicos han desarrollado su propio acento (fenómeno evolutivo similar al acaecido en los países que recibieron emigración francesa o española en el continente americano).

Gran Bretaña ha invadido nueve de cada 10 países del mundo o, por decirlo de otro modo, todos excepto 22 en total. En su máxima extensión, el Imperio Británico comprendía una quinta parte de la población mundial y cubría una cuarta parte de la tierra. Entre las antiguas colonias que ahora son países y que adoptan el modo de escribir británico podríamos enumerar los siguientes:

  • Asia: Brunei, India, Bangladesh, Hong Kong, Myanmar, Pakistán, Singapur,  Sri Lanka.
  • Oceania: Australia, Fiji, Kiribati, Nauru, Nueva Zelanda, Nueva Guinea.
  • Africa: Botswana, Gambia, Ghana, Kenia, Lesotho, Malaui, Nigeria, Sierra Leone, Sudáfrica.
  • Continente americano: Antigua and Barbuda, Bahamas, Barbados, Belize, Dominica, Granada, Guyana, Jamaica.
  • Europa: Malta (de hecho el único país europeo en el que el inglés sería lengua oficial en una UE post-Brexit, pues pese a que prácticamente la totalidad de la población irlandesa usa el inglés cotidianamente, el inglés es descrito constitucionalmente como un idioma oficial secundario por razones políticas).

Evidentemente, en algunas antiguas colonias el inglés ya no es lengua oficial (Afganistán, Birmania, Bahrain, Chipre, Egipto, Islas Maldivas, Islas Mauricio, Iraq, Jordan, Kuwait, Palestina, Qatar, etc.), en otros países es oficial pero no de uso habitual más allá de las élites educadas (Sudán, Tanzania, Zimbabwe) y en otros está reconocido pero no es oficial ( Malasia) Canadá se sitúa en el medio, tomando grafías tanto del inglés estadounidense como del inglés británico.

El inglés canadiense favorece el uso de las terminaciones -our cuando el inglés estadounidense las ha simplificado yendo a la raíz latina o griega. Así pues, los canadienses escriben "colour", "armour", "valour" siguiendo la grafía británica y también usan la "r" ante la "e" en palabras de raíz latina (por ejemplo nuestro " Knowledge Center" en nuestra web internacional o estadounidense, frente al " Knowledge Centre" en nuestra web británica).

Sin embargo, los canadienses prefieren la grafía estadounidense, más normalizada y que terminan en -ize o -yze (inglés británico "analyse", canadiense y estadounidense "analyze") o derivados "-zation" en lugar del típicamente británico "-sation".  Dominaron durante bastante tiempo y conquistaron nuevas tierras tanto en las Américas como en África (y también en Oceanía, las Indias Occidentales, el Sudeste Asiático, el Medio Oriente… “El sol nunca se pone en el Imperio Británico”).

En esos lugares la influencia británica sigue siendo evidente. Si nos adelantamos a la actualidad, las cosas parecen ser igual que hace algunos siglos: los dos países dominan en términos de negocios, tecnología y cuestiones económicas. ¿Pero qué ocurre con el idioma? ¿Hay una versión del inglés que domine a la otra?

Bandera de inglés americano - inglés británico

Lógicamente, si nos enfocamos en Europa, la gente que aprende inglés como segunda lengua estudia inglés británico. No es una sorpresa, dada la proximidad geográfica del Reino Unido y los lazos políticos que mantiene con el resto de Europa.

Si miramos fuera de Europa, también podemos encontrar influencia británica en otros continentes, en realidad, en los seis, sobre todo, en los países y los estados que pertenecen a la Commonwealth (compuesta por más de 50 países), por ejemplo, India, Paquistán y Hong Kong, solo para mencionar algunos. Otros países como Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Sudáfrica, Trinidad y Tobago y Jamaica, donde el inglés es el idioma nativo y oficial, son ejemplos del dominio del Inglés Británico alrededor del mundo.

¿Pero qué ocurre con el inglés estadounidense? Todos sabemos que la influencia estadounidense se debe a su estado de superpotencia en términos de logros económicos y tecnológicos, sin mencionar la influencia masiva de los medios de comunicación en todo el mundo (la industria del entretenimiento y Hollywood, por ejemplo). Después de todo, las películas y los programas de televisión estadounidenses han llegado a cada rincón del planeta.

Cuando se trata de aprender el idioma como segunda lengua, los países latinoamericanos están más influenciados por el inglés estadounidense, una vez más, debido a la ubicación geográfica. Sin embargo, su influencia no se limita solo al idioma. La cultura estadounidense también ha afectado el estilo de vida de los latinoamericanos, ha creado el deseo colectivo de alcanzar el “sueño americano”, la posibilidad de lograr cualquier cosa que uno se proponga.

Entonces, si la cultura y el idioma estuvieran interconectados, ¿eso significaría que el inglés estadounidense es el más influyente de los dos? ¿Incluso en los países en los que parece haberse establecido la influencia británica? Sabemos que los idiomas son entidades vivas que cambian todo el tiempo, evolucionan eternamente y se expanden; por eso, es posible que veamos un cambio significativo en la balanza de la influencia que, hasta ahora, parece haber dominado el inglés británico.